Comunidades-Taller de Alicante
27 y 28 de diciembre de 2014
Bajo el eco de los villancicos que cantamos en Belén dando la bienvenida al Niño-Dios y la enhorabuena a María y a José, nos encontramos las dos comunidades – Obra Social y Colegio - , con la Santa Familia “instalada” ya en su Casa - Taller de Nazaret, en nuestro Colegio, precisamente de la “Sagrada Familia”.
Todo encuentro entre amigos y familiares es gozoso y enriquecedor, muy especialmente en estas fiestas tan entrañables de Navidad. Así lo es siempre en nuestras comunidades. Pero este año, en nuestra convivencia nos acompañaron dos personas que enriquecieron extraordinariamente la “convivencia”: Eulalia Ramírez, nuestra Coordinadora de Zona y Francisco Butiñá.
Con antelación estaba programada la venida de Eulalia para informarnos de los pasos que se están dando en el proceso de Beatificación de Nuestro Fundador. Y, conociendo a Eulalia, ya contábamos con su gran aporte al calor afectivo del “encuentro”.
Después de una oración con acento “familiar” en el ámbito de Nazaret, Eulalia abrió el voluminoso cartapacio de documentos que iba a exponer el día 27 y la mañana del 28.
Teníamos el ánimo dispuesto a
recibir una “información” interesante, pero un tanto árida sobre los trámites
burocráticos de archivos y demás fuentes que exige un proceso canónico. Pero
nos equivocamos. Desde su primera intervención, Eulalia nos hizo sentir la
presencia de Butiñá entre nosotras:
sentimos su calor humano, su rica personalidad, su profundidad espiritual y su
total entrega como apóstol incansable del Evangelio. Y, sobre todo, sentimos
que ese hombre, Nuestro Padre, fiel al Espíritu de Dios – como Bonifacia –
escogidos para dar a la Iglesia un nuevo carísma a través de las Siervas e Hijas de San José.
Una paternidad dolorosa – alejado de su familia- como dolorosa fue la
maternidad de Bonifacia.
Terminamos la exposición de Eulalia con una Eucaristía especialmente alegre (el Celebrante acompañaba nuestros cantos con su guitarra) y sobre todo una Eucaristía de especial agradecimiento a Dios por Nuestros Fundadores y por el regalo de llamarnos a ser, hoy, NAZARET.
Antes de separarnos las dos comunidades pasamos la tarde del día 28 disfrutando del radiante sol alicantino y de la brisa de su mar azul: ¡otro regalo de Dios en su hermosa Navidad!.


Nos alegramos mucho de este encuentro. Si además de una preciosa convivencia intercomunitaria y navideña, Butiñá se ha adentrado más en el corazón y en la vida, merecen la pena encuentros así. Nos alegramos que Eulalia os haya acercado más a nuestro fundador, seguro que os ha trasmitido con calor algo de lo mucho que ella conoce de Butiñá. Un abrazo grande, Comunidad San José de Salamanca
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