Encuentro
de la zona Centro Levante para rediseñar presencias apostólico-comunitarias
Comenzamos el encuentro de la Zona
Centro Levante con una oración que nos ayudó a ponernos a tiro del Espíritu y a
dejar que Dios sea el que guíe nuestros pasos en estos días. Seguimos empeñadas
en llevarnos bien y en conocernos cada vez más. Al ser la Zona que se ha creado
más mezclada, somos conscientes de que no sabemos bien cómo son algunas de las
comunidades y los proyectos que llevamos a cabo. Unas conocen unos, otras
conocen otros… pero estaos por la labor de generar lazos de unión y de
confianza.
El reparto de las carpetas llenas de
folios y más folios tuvo
Bueno, el caso es que, al final, con
nuestras carpetitas completas nos fuimos durante todo el día a leer,
reflexionar, discernir, decidir y argumentar. Un trabajo más bien arduo pero
necesario si queremos avanzar en este tema de rediseñar nuestras presencias. Fue
un día de leer y leer y de dejar que, a la vez que se nos calentaba la cabeza
con tanta letra, se nos fuera calentando el corazón para poder aportar algo de
cada una de nuestras pequeñas luces a la instalación central de luz eléctrica
de la Zona.
Por la noche nos sugirieron volvernos
a juntar por si era
necesario aclarar dudas sobre la realidad de cada comunidad
o cada proyecto. No sé si aclaramos muchas dudas, pero nos pusimos como el
quico de turrón, bombones, anís y alajú. El sábado comenzó pausado, con una
lectura relajada de la reflexión y las aportaciones de cada una. Tan pausada y
relajada que parecía que no íbamos a acabar nunca. Daba gusto vernos a todas
escribiendo al dictado; ¡qué aplicadas tomando notas de las reflexiones de las
demás! Y era necesario hacerlo así para comprender por qué se priorizaban unas
realidades sí y otras no.
La puesta en común de las
resonancias que en todo el proceso habíamos vivido fue intensa y veraz. Ha sido
un tiempo no exento de dolor. Es más fácil ser de una comunidad o proyecto muy
valorados que de otros menos valorados. Esto no quiere decir que la
complacencia con la que Dios nos mira en nuestra realidad, tenga que coincidir
exactamente con lo que hemos escrito en cada comunidad o con lo que hemos
valorado como Zona. Desde aquí agradecemos la elegancia de algunas hermanas
para vivir este momento nada fácil.
Por si hubiera sido poco, ahora
había que repetir el proceso pero para los proyectos educativos. O sea que
vuelta a empezar con la lectura, reflexión, discernimiento, decisión y argumentación.
Otra vez la cabeza y el corazón funcionando a tope.
La asamblea del domingo por la
mañana fue más ágil que la del sábado porque eran menos presencias sobre las
que teníamos que ver la valoración que habíamos hecho cada una. Se nos hizo un
poco pesada pero por el cansancio que ya íbamos acumulando.
El nivel de diálogo y transparencia ha
sido una maravilla y el ambiente creado a lo largo de estos tres días nos ha
facilitado hablar con confianza y honestidad. La evaluación del encuentro ha
estado englobada dentro de este clima agradable, ha sido positiva aunque
también realista sobre algunos aspectos a mejorar.
Agradecemos profundamente a nuestra
secretaria, Ligia, y a su ayudante, Eugenia, el servicio que nos han prestado.
Conscientes, como cantábamos esta
mañana, que las misericordias del Señor nos cercan en número mayor, esperamos
seguir creciendo como Zona y continuar con nuestra implicación en este proyecto
de rediseñar presencias.
Un abrazo a cada una.
En nombre de la Zona Centro Levante
Susana de Andrés
No hay comentarios:
Publicar un comentario